sábado, 21 de mayo de 2016

La hora del cuento (III)

Cuando los niños aún no saben leer o simplemente son capaces de descodificar, los adultos nos convertimos en sus trovadores. Nosotros somos los responsables de transmitirles no sólo lo que dicen los libros y los textos, sino también de hacerlos disfrutar con la literatura y de conseguir que deseen aprender a leer; para ello ha de partirse de la premisa de no convertir este momento íntimo en una ocasión más para “enseñar”. (Labajo, 2010)

• Elección de la estrategia a llevar a cabo: cuentacuentos, narración con libro y lectura.

Este taller cooperativo de comunicación literaria fue programado para realizarlo en clase por grupos de 3 personas, ya que son 3 las estrategias a elegir. Como ninguna de mi grupo queríamos que nos tocara el cuentacuentos, decidimos hacerlo a sorteo para que fuera justo.

Hicimos tres papelitos que, cada uno de ellos, representaba una estrategia. Posteriormente llegó la hora de meter la mano en el bolsillo y sacar el papelito. Yo, segunda en introducir la mano, tuve la suerte de coger el papelito de…LECTURA.

No quería que me tocara cuentacuentos porque nunca antes había tenido contacto con este tipo de estrategia, no sabía cómo se narraba y era muy desconocido para mí. No lo elegí por miedo a lo desconocido, a decir verdad; aunque puedo asegurar que muchas veces lo desconocido puede llegar a encantar. Y esto es lo que me han hecho sentir mis compañeras con sus narraciones.

Una vez que ya sabíamos qué estrategia teníamos que narrar, llegó el momento de elegir relato. Sin pensármelo mucho, elegí el libro: “Un regalo diferente”. Este libro ya lo conocía, ya tuve la suerte de familiarizarme con él en la primera actividad. Tanto me gustó que decidí leerlo en esta actividad, puesto que quería que mis lectores sintieran –o por lo menos se aproximaran a ello- lo mismo que sentí yo cuando lo leí y lo trabajé. 

Portada del libro



Ficha técnica:
· Título: “Un regalo diferente”
· Autora: Marta Azcona
· Ilustradora: Rosa Osuna
· Editorial: Kalandraka
· Fecha 1º edición: octubre 2014
· Hipótesis de edad recomendada: 4-5 años   

  
• Ensayo de la actividad
Sinceramente no me lo preparé mucho puesto que pensaba que como ya sabía de qué iba, el diálogo lo conocía y la evolución de la historia también, pensé que con ensayarlo una vez ante el espejo iba a ser suficiente.

No tenía el libro físicamente puesto que después de realizar la actividad número uno de esta asignatura, se lo devolví a su dueña; pero eso no fue un problema para mí. Me metí en Internet ya que hay vídeos colgados de personas contando este mismo libro, por lo que pude anotar cómo lo hacían ellas para tenerlo como base y recordar la historia en su totalidad.

Durante el ensayo había pensado hacer preguntas breves a los oyentes como por ejemplo: “¿Dé qué creéis que va el libro que os voy a leer?", "¿cómo pensáis que es el protagonista?" o "¿cómo creéis que es la relación entre los dos amigos?”.

• Desarrollo de la actividad
Esta actividad la realicé en tres grupos diferentes:

-          En el primer grupo obtuve las siguientes recomendaciones:
- A la hora de la lectura, debería hacerlo más despacio, pues iba muy rápido y daba la sensación de que quería acabarlo cuanto antes.

- En cuanto a la entonación con respecto a algunos elementos lingüístico, debería acentuar más puesto que casi no se diferenciaba con el resto del texto.

- Por último, basándome en el lenguaje no verbal, fue nulo; por lo que me recomendaron gesticular más para hacer un mayor llamamiento del relato y, así, los oyentes estar más enganchados.

Personalmente, me sentí muy nerviosa esta primera vez. Todas las cosas a mejorar que me han proporcionado han sido ciertas, estoy de acuerdo con ellas. Era mi primer público y la verdad que lo noté y se notó.

-          En el segundo grupo:
- En cuanto a la lectura, me dijeron que al principio la velocidad era buena, despacito, clara y concisa; pero a la mitad del cuento empecé a coger velocidad y acabé contándolo muy rápido.

- Por otro lado, me aconsejaron que podría haberles hecho alguna pregunta acerca del relato, sobre todo en la introducción para que se hicieran una idea acerca del contenido del libro.

-          En el tercer grupo:
- En este grupo no me dijeron nada que pudiera mejorar. Les pareció que lo había hecho muy bien y me comentaron que se notaba que disfrutaba con ese libro. Supe defenderme a la vez que disfrutaba de él.

• ¿Cómo lo haría delante de los niños?
En primer lugar les leería el título del libro y les enseñaría la portada. Posteriormente les preguntaría que sobre qué creen que puede ir el relato, qué se imaginan que puede suceder.

Después de introducirles un poco el libro y dejarles con la intriga, me pondría a narrarlo teniendo en cuenta las recomendaciones que me han hecho mis compañeras, es decir, despacito, entonando más cuando el texto lo requiera y lo vea oportuno, haciendo más hincapié en algunas palabras, y, sobre todo disfrutando; pues pienso que si el narrador disfruta de la historia y transmite esa sensación, lo sabrá transmitir a los oyentes y les adentrará en el cuento.

Este libro he pensado que está destinado para un público de 4-5 años debido al formato, el lenguaje que usa y las ilustraciones, por una parte. Por otra parte, debido a la etapa del desarrollo evolutivo de los niños, puesto que se van a poder identificar perfectamente con el tema principal -la imaginación-, y con algunos secundarios, como la amistad y las relaciones entre iguales. Son temas que a esas edades están a flor de piel, por lo que lo entenderían y disfrutarían con él.

• Autoevaluación
Para realizar este apartado de una forma más ordenada, haré mi opinión y autocrítica por el orden de apartados establecidos a lo largo de todo el análisis.

En cuanto a la elección de la estrategia llevada a cabo, tuve suerte de que me tocará la lectura. Sinceramente la quería porque el cuentacuentos nunca antes lo había tocado, no había visto a nadie narrar uno de ellos (sin contar los de clase por parte de la profesora) y no sabía realmente cómo se tenía que hacer. La narración con libro no me disgustaba puesto que con el apoyo del libro sabía que iba a ser llevadero ya que si me trababa me podía apoyar en él. Ya había tenido contacto con esta estrategia por lo que no me hubiera desagradado realizarla. En cuanto a la lectura, es la más sencilla de las tres, desde mi punto de vista. Esto no quiere decir que me resulte fácil porque aparentemente parezca que sea sólo leer. Me di cuenta gracias a la práctica que no sólo es tener que leer el libro y ya está; es saber defenderte de él, disfrutar con él, hacer disfrutar a los demás y, sobre todo vivirlo.

Haciendo referencia al ensayo, he de decir que no me lo preparé lo suficiente, y se notó, o por lo menos, yo lo noté. Sólo lo ensayé una vez ante el espejo, y no fue suficiente. Creo que debería haberlo ensayado ante personas (por ejemplo algún familiar) puesto que de esa forma es más real y podría situarme mejor ante la realidad. No le dediqué todo el tiempo suficiente, y de esto pude darme cuenta a la hora de desarrollar la activad.

Cierto es que el libro ya lo conocía; me encanta. Pero no tuve que haberme fiado de ello pues los nervios las primeras veces me pudieron.

Basándome en el desarrollo de la actividad en clase, tengo que decir que estoy completamente de acuerdo con las cosas a mejorar que me han indicado mis compañeras.

La primera vez que leí mi libro fue un poco para olvidar. Estaba súper nerviosa, fui bastante rápido, tuve la sensación de que todo lo leía muy monótonamente y sin gesticular en ningún momento. Se notaba que no lo estaba pasando bien; daba la sensación de que quería que eso acabara cuanto antes. Esta primera lectura me ha servido para darme cuenta que las cosas hay que dedicarlas un tiempo y prepararlas, aunque sea sencillo, muchas veces las apariencias engañan.

La segunda vez que lo leí fue un poco mejor que la primera. Personalmente me notaba más segura, y se notó. Estoy completamente convencida de que el público hizo mucho, pues no eran compañeras con las que me relacionara todos los días, ni con las que les contara aspectos de mi vida, como sí fue con las de mi primer grupo. Pienso que me afectó positivamente el que mi público fuera un poco “desconocido” para mí, pues así puse mi nivel más alto en comparación con la primera vez, posiblemente para quedar mejor y que se llevaran buena sensación de mi. Aún así me sentí cómoda, vi una gran diferencia entre la primera vez y esa, supe darle más entonación, introducir al público en el cuento y se reflejó que ya había tenido contacto con el libro anteriormente.

La última vez fue genial. Disfruté de verdad, leyendo el libro. Supe mantener la mirada con los oyentes a la vez que lo leía, aspecto que me parece fundamental tenerlo presente y llevarlo a la práctica para mantener la atención del público. La entonación fue destacada (sin llegar a ser exagerada). Los nervios los dejé todos en los dos grupos anteriores. Con este grupo fue con el único que me divertí completamente y eso pude observarlo ante mis oyentes, puesto que me dio la sensación que a ellas también las hice divertirse y disfrutar del magnífico relato.

Una vez que realicé mis lecturas ante los tres grupos diferentes, me planteé si la elección de leer ese libro fue buena. Llegué a la conclusión de que, en mi opinión, este libro es más bien para ser narrado. En primer lugar porque es un relato en el que las ilustraciones son muy importantes tenerlas en cuenta ya que te dan una gran parte de información y no hay nada escrito para que pueda ser leído. Es un libro en el que el narrador tiene que ir contando la historia a través de las ilustraciones. Si fuera para leer, esas ilustraciones se podrían enseñar; lo que pasa es que casi la mitad del libro está formado por imágenes por lo que pienso que es mejor que sea narrado.

Por último, en cuanto a la valoración en general de toda la actividad, pienso que ha sido una gran idea realizarlo de esta forma; en primer lugar porque aprendes tanto de los demás como de ti mismo; en segundo lugar, porque tú mismo te das cuentas de los fallos que has tenido a la hora de narrar la estrategia que has realizado; y en tercer lugar, porque pienso que como mejor se aprende de algo es poniéndolo en práctica o afrontándote ante ello y esto ha sido lo que hemos hecho.

Es un método que me ha hecho perder el miedo a la hora de desarrollar la actividad. He recibido críticas constructivas por parte de mis compañeras y puedo asegurar que he aprendido mucho de ellas.

En definitiva ha sido un taller cooperativo que yo seguiría utilizando a lo largo del curso en diferentes sesiones para ponerlo más en práctica y familiarizarse con las tres estrategias diferentes. Me ha ayudado mucho esta actividad para aprender de mis errores y así poder corregirlos ante mi futuro profesional.

REFERENCIAS
María Trinidad Labajo. (2010). Análisis de textos de autor. Literatura Infantil (78), 16-22. Universidad La Salle.

Niños y niñas de 4 años. Cómo son. Características evolutivas., de Mamá psicóloga infantil. Sitio web: http://www.mamapsicologainfantil.com/ninos-y-ninas-de-4-5-anos-como-son

lunes, 9 de mayo de 2016

Creación literaria

Antes de realizar esta entrada, me gustaría hacer un pequeño recordatorio de los tipos de libros que existen, para situarnos en la actividad. Estos pueden ser:

- Folclóricos
- Con autor
- Textos creados por la maestra o por y para los niños

A continuación, vamos a introducirnos de lleno en la actividad. Para ello tenemos que tener presente en todo momento que vamos a elaborar textos que son creados por la maestra y por y para los niños del aula. Hay que tener en cuenta que, durante la educación infantil, para favorecer el contacto directo con los libros, es necesario que éstos se encuentren en el aula, al alcance de los/las niños/as.

“Crear textos para niños no es complicado. Hay que tener en cuenta, fundamentalmente, que el argumento sea cercano a los niños y responda a sus intereses y necesidades; que la estructura sea sencilla, lineal y reiterativa; que los personajes permitan la identificación del niño además de aportar cierto elemento mágico o exótico; que existan enseñanzas evidentes en el terreno de los conceptos, los procedimientos o las actitudes; y por último, que el lenguaje sea adecuado a la edad, es decir: vocabulario ajustado, frases cortas, organización morfosintáctica correcta y párrafos breves” (Irune Labajo, 2010)

• CREACIÓN EN PROSA
Esta creación va a estar determinada por el Binomio Fantástico de Gianni Rodari. Es una estrategia en la que a partir de dos palabras que no tienen nada que ver aparentemente (ejemplo: árbol y coche), se inventa una historia. Para saber más detalladamente acerca de esta estrategia, Rodari la explica en su libro “Gramática para la fantasía”.

Lo que predomina de esta estrategia es la imaginación, ya que gracias a ella se podrá elaborar y realizar la historia.

A la hora de llevarlo a cabo, no me decidía por las dos palabras a escoger, por lo que decidí abrir un libro que tenía encima de la mesa de mi escritorio y los dos primeros nombres comunes que viera, serían los elegidos. Estos son: monedero y libro.

Monedero y libro juntos

Había una vez un monedero que se llamaba Carmelo. El pobre siempre estaba solo. Nadie quería ser su amigo, ni las tarjetas de crédito, ni monedas ni billetes… siempre estaba y se sentía vacío, sin ganas de vivir.

Un día, se coló en una biblioteca para ver si algún libro se hacía su amigo, y así ayudarle a sentirse lleno.

Tras leer libros y libros, encontró a Ramiro: el libro más divertido. Una vez que Carmelo acabó de leer el libro, se dijo a sí mismo: ¡cómo molas, ojalá nunca te separes de mí!

Ramiro se quedó paralizado, había encontrado a alguien con quien estar, ya que sus compañeros, los libros, eran muy aburridos.

Carmelo y Ramiro empezaron a hablar. Se hicieron amigos. Pero Carmelo seguía sintiéndose vacío. Nadie quería vivir dentro de él.

Carmelo, triste, se lo contó a Ramiro. Pero qué sorpresa la que se llevó Carmelo, pues Ramiro era mágico. Tan mágico que podía fabricar billetes y monedas con sus hojas, y éstas nunca se acababan.

Pasados los días, Carmelo se dio cuenta de que lo que necesitaba de verdad para sentirse lleno era tener un amigo que nunca le fallara, así que decidió decirle a Ramiro que no fabricara más billetes ni monedas, pues se había dado cuenta de que sólo necesitaba su compañía.

Así que Ramiro y Carmelo se hicieron muy amigos, vivieron experiencias inolvidables y fueron muy felices.

Esta creación está destinada a los alumnos de 4-5 años. El texto habla, sobre todo, de la amistad y de lo bien que se sienta uno cuando está con amigos o personas importantes para él. Esa en esta edad y a partir de ella cuando los niños reconocen las emociones y sentimientos de los demás, muestran actitudes de protección (en muchas ocasiones ante los más pequeños), ya han desarrollado gran parte de su autoestima, por lo que ya van estableciendo relaciones con los demás. He escogido esta edad porque ya van teniendo contacto con el tema principal y los niños se pueden ver identificados a la hora de leerlo o escucharlo.

• CREACIÓN EN VERSO
Un aspecto importante de este apartado, es que la poesía no necesita rimar.

La estrategia que he llevado a cabo es: “¿Cómo es?”. Se trata de inventar comparaciones cómicas sobre objetos y personas del entorno.

El cuento dice así:

Mi mamá
-          Mi mamá es como el sol en la oscuridad.
-          Mi mamá es como un libro que enseña.
-          Mi mamá es como un paraguas en la lluvia.
-          Mi mamá es como la princesa de los cuentos.
-          Mi mamá es como una estrella que me guía.
-          Yo quiero ser como mi mamá.

Esta creación en verso está destinada a los niños de 3-4 años. En este apartado entra en juego la figura del apego, que en la mayoría de los casos, el vínculo más fuerte del apego que se establece, es con la madre. A estas edades, los niños todavía necesitan de ese apego, de la presencia de una figura dominante que les guíe, les enseñe, les transmita seguridad y confianza. Por ello que querido destinar este libro a las madres; puesto que los niños y niñas de estas edades, tienen muy presente a su madre en sus vidas.

El apego es un vínculo afectivo que crea el niño consigo mismo y con un número reducido de personas. Con la primera persona que tiene apego el niño es con la madre, por lo tanto es su figura dominante en sus primeros meses de vida, por lo que, en general, el mayor y primer vínculo que desarrolla el niño es con la madre. A estas edades siguen teniendo dependencia de los padres, pues aunque van desarrollando la autonomía, aún les queda un pequeño camino para conseguirla.

• CREACIÓN DRAMÁTICA
Antes de redactar mi creación dramática, es importante tener en cuenta que es muy complicado encontrar una obra dramática con las características de cada uno de los alumnos del aula.

Por otro lado, la dramatización es un recurso fundamental e inexcusable que desarrolla una gran cantidad de capacidades del niño.

Para realizar esta creación, me he basado en la referencia de “Historias en primera persona”. Para ello hay que imaginarse que tú eres un objeto de la vida cotidiana con vida y a raíz de ahí, desarrollas toda la historia.

La mesa ocupada

Narrador: Había una vez, una mesa que no paraba de quejarse porque estaba muy desordenada y llena de papeles todos los días del año. Así era, que cada vez que pasaba el tiempo se hacía más viejita y le costaba más mantenerse en pie con tanto peso. Un día decidió hablar seriamente con los objetos que vivían en ella para ver si podían irse a vivir a otro lugar.

- Mesa: Disculpe señor archivador, ¿le importaría guardarse en su barriga todos los papeles que hay alrededor de la mesa que le pertenecen? Pesáis mucho y cada vez me cuenta más sujetaros.

- Archivador: No tengo ningún problema en guardar lo que es mío; pero son ellas las que salen de mí. Solo quieren explorar el exterior.

- Mesa: ¡Muy bien! Entonces tendré que hablar yo con las hojas.

- Hojas: ¡Te estamos escuchando! Pero como bien ha dicho el señor archivador, nos gusta ver lo que hay fuera. Explorar el mundo y vivir libremente. Si estamos dentro del archivador, nos cuesta respirar y además no podemos ni movernos.

- Mesa: Vamos a llegar a un acuerdo: os dejaré que estéis por encima de mí siempre y cuando no os mováis mucho y no me molestéis. Tengo ya 40 años y no creo que dure mucho. Así que tened cuidado.

- Narrador: Las hojas siguieron sin obedecer. Saltaban, jugaban, cantaban y bailaban encima de la mesa. La mesa como era muy buena no se enfadaba con ellas, hasta que le rompieron una pierna, ya sólo le quedaban 3. La mesa, al ver que las hojas no les hacían caso, se dirigió en secreto a las tijeras.

- Mesa: ¡Tijeras!, ¡tijeras!... Necesito tu ayuda, pero nadie se puede enterar… ¡Ssshhh!

- Tijeras: Dime lo que necesitas. Sólo lo sabremos tú y yo.

- Mesa: Tus amigas las hojas están todo el día molestándome. No hacen más que saltar, jugar, cantar y bailar. ¡Mírame! (señalando a su pierna rota), me han roto una pierna y aún así siguen con la suya.

- Tijeras: ¡No te preocupes! Yo me las arreglaré con ellas.

- Narrador: Pasaron un par de días mientras que las tijeras planeaba su ataque contra las hojas. Cuando ya lo tuvo todo planeado, esperó hasta llegar la noche. La mesa tenía que avisar a las tijeras cuando las hojas se quedaran dormidas.

- Mesa: ¡Tijeras! Ya es la hora. Ya se han quedado dormidas. Ya puedes ir silenciosamente por encima de mí y recortarlas en mil pedazos, así ya nunca más me darán la lata. Pon en práctica tu plan.

- Tijeras: Gracias por avisar. Allá voy a por las hojas. ¡No saldrán vivas de esta!

- Narrador: Y así acabó la historia. Las tijeras y la mesa, que eran muy amigas, vencieron a las hojas. Gracias a que la mesa estaba más libre y pesaba menos, pudo continuar su vida durante muchos más años sin nadie que le molestara, y en caso de que lo hicieran, ya estaban las tijeras para defenderla.
Esta obra dramática está destinada a los niños y niñas de 5 a 6 años. Una de los temas a destacar en esta obra es la muerte. Este tema se suele evitar delante de los niños, pero sin embargo es natural, algo que en la vida no se puede remediar, por lo que he querido mostrarlo para que sean conscientes de que hay que vivir con ello. Los niños a estas edades ya  tienen miedos y preguntas a cerca de la muerte, por lo que cuanto más natural se haga, mejor lo sabrán llevar. También son muy emotivos y algunos de ellos ya intentan ponerse en el lugar del otro. También trata de la amistad y la ayuda entre los amigos, que a estas edades, las relaciones entre iguales y la amistad están a flor de piel.

• CREACIÓN DE LIBROS
Esta creación en verso, mencionada anteriormente, ha sido la que he elegido para llevarla a la práctica. He creado un libro acordeón. Para ello he comprado una cartulina roja oscura, ya que el cuento se encontraría en el aula y sería utilizado por los alumnos, por lo que si estuviera hecho con cartulina de color claro, se notaría más en caso de que se manchara. También he necesitado pegamento para pegar las imágenes, cinta aislante para proteger la portada y contraportada y un rotulador negro para escribir las frases.

La portada y la contraportada son un poco más grandes que el resto de las páginas, ya que así cubre a las demás y evita que se estropeen con facilidad. Una vez que lo he creado, lo he plastificado con Alkyl ya que así dura más puesto que es más complicado que se rompa o que la cartulina se deshaga. Además protege a las fotografías que han sido pegadas y a las frases que han sido escritas con un rotulador no tóxico.

                   
Portada
           



               
                           

                              


Contraportada
         


  

- Manos a la obra.










REFERENCIAS
Niños y niñas de 6 años. Cómo son. Características evolutivas., de Mamá psicóloga infantil. Sitio web: http://www.mamapsicologainfantil.com/ninos-y-ninas-de-5-6-anos-como-son

María Trinidad Labajo. (2010). Análisis de textos de autor. Literatura Infantil (78), 16-22. Universidad La Salle.

Psicodiagnosis. (2016). El apego., de Psicología infantil y juvenil Sitio web: http://psicodiagnosis.es/areageneral/ciclo-evolutivo/el-apego/index.php


G. Marisol (2000). perfiles de comportamiento. 2010, de Educación Inicial Sitio web: http://www.educacioninicial.com/ei/contenidos/00/0400/445.ASP

martes, 3 de mayo de 2016

La hora del cuento (II)

Cuando los niños aún no saben leer o simplemente son capaces de descodificar, los adultos nos convertimos en sus trovadores. Nosotros somos los responsables de transmitirles no sólo lo que dicen los libros y los textos, sino también de hacerlos disfrutar con la literatura y de conseguir que deseen aprender a leer; para ello ha de partirse de la premisa de no convertir este momento íntimo en una ocasión más para “enseñar”. (Labajo, 2010)

• Elección de la estrategia a llevar a cabo: cuentacuentos, narración con libro y lectura.

Este taller cooperativo de comunicación literaria fue programado para realizarlo en clase por grupos de 3 personas, ya que son 3 las estrategias a elegir. Como ninguna de mi grupo queríamos que nos tocara el cuentacuentos, decidimos hacerlo a sorteo para que fuera justo.

Hicimos tres papelitos que, cada uno de ellos, representaba una estrategia. Posteriormente llegó la hora de meter la mano en el bolsillo y sacar el papelito. Yo, segunda en introducir la mano, tuve la suerte de coger el papelito de…LECTURA.

No quería que me tocara cuentacuentos porque nunca antes había tenido contacto con este tipo de estrategia, no sabía cómo se narraba y era muy desconocido para mí. No lo elegí por miedo a lo desconocido, a decir verdad; aunque puedo asegurar que muchas veces lo desconocido puede llegar a encantar. Y esto es lo que me han hecho sentir mis compañeras con sus narraciones.

Una vez que ya sabíamos qué estrategia teníamos que narrar, llegó el momento de elegir relato. Sin pensármelo mucho, elegí el libro: “Un regalo diferente”. Este libro ya lo conocía, ya tuve la suerte de familiarizarme con él en la primera actividad. Tanto me gustó que decidí leerlo en esta actividad, puesto que quería que mis lectores sintieran –o por lo menos se aproximaran a ello- lo mismo que sentí yo cuando lo leí y lo trabajé. 

Portada del libro



Ficha técnica:
· Título: “Un regalo diferente”
· Autora: Marta Azcona
· Ilustradora: Rosa Osuna
· Editorial: Kalandraka
· Fecha 1º edición: octubre 2014
· Hipótesis de edad recomendada: 4-5 años   

  
• Ensayo de la actividad
Sinceramente no me lo preparé mucho puesto que pensaba que como ya sabía de qué iba, el diálogo lo conocía y la evolución de la historia también, pensé que con ensayarlo una vez ante el espejo iba a ser suficiente.

No tenía el libro físicamente puesto que después de realizar la actividad número uno de esta asignatura, se lo devolví a su dueña; pero eso no fue un problema para mí. Me metí en Internet ya que hay vídeos colgados de personas contando este mismo libro, por lo que pude anotar cómo lo hacían ellas para tenerlo como base y recordar la historia en su totalidad.

Durante el ensayo había pensado hacer preguntas breves a los oyentes como por ejemplo: “¿Dé qué creéis que va el libro que os voy a contar?", "¿cómo pensáis que es el protagonista?" o "¿cómo creéis que es la relación entre los dos amigos?”.

• Desarrollo de la actividad
Esta actividad la realicé en tres grupos diferentes:

-          En el primer grupo obtuve las siguientes recomendaciones:
- A la hora de la lectura, debería hacerlo más despacio, pues iba muy rápido y daba la sensación de que quería acabarlo cuanto antes.

- En cuanto a la entonación con respecto a algunos elementos lingüístico, debería acentuar más puesto que casi no se diferenciaba con el resto del texto.

- Por último, basándome en el lenguaje no verbal, fue nulo; por lo que me recomendaron gesticular más para hacer un mayor llamamiento del relato y, así, los oyentes estar más enganchados.

Personalmente, me sentí muy nerviosa esta primera vez. Todas las cosas a mejorar que me han proporcionado han sido ciertas, estoy de acuerdo con ellas. Era mi primer público y la verdad que lo noté y se notó.

-          En el segundo grupo:
- En cuanto a la lectura, me dijeron que al principio la velocidad era buena, despacito, clara y concisa; pero a la mitad del cuento empecé a coger velocidad y acabé contándolo muy rápido.

- Por otro lado, me aconsejaron que podría haberles hecho alguna pregunta acerca del relato, sobre todo en la introducción para que se hicieran una idea acerca del contenido del libro.

-          En el tercer grupo:
- En este grupo no me dijeron nada que pudiera mejorar. Les pareció que lo había hecho muy bien y me comentaron que se notaba que disfrutaba con ese libro. Supe defenderme a la vez que disfrutaba de él.

• ¿Cómo lo haría delante de los niños?
En primer lugar les leería el título del libro y les enseñaría la portada. Posteriormente les preguntaría que sobre qué creen que puede ir el relato, qué se imaginan que puede suceder.

Después de introducirles un poco el libro y dejarles con la intriga, me pondría a narrarlo teniendo en cuenta las recomendaciones que me han hecho mis compañeras, es decir, despacito, entonando más cuando el texto lo requiera y lo vea oportuno, haciendo más hincapié en algunas palabras, y, sobre todo disfrutando; pues pienso que si el narrador disfruta de la historia y transmite esa sensación, lo sabrá transmitir a los oyentes y les adentrará en el cuento.

Este libro he pensado que está destinado para un público de 4-5 años debido al formato, el lenguaje que usa y las ilustraciones, por una parte. Por otra parte, debido a la etapa del desarrollo evolutivo de los niños, puesto que se van a poder identificar perfectamente con el tema principal -la imaginación-, y con algunos secundarios, como la amistad y las relaciones entre iguales. Son temas que a esas edades están a flor de piel, por lo que lo entenderían y disfrutarían con él.

• Autoevaluación
Para realizar este apartado de una forma más ordenada, haré mi opinión y autocrítica por el orden de apartados establecidos a lo largo de todo el análisis.

En cuanto a la elección de la estrategia llevada a cabo, tuve suerte de que me tocará la lectura. Sinceramente la quería porque el cuentacuentos nunca antes lo había tocado, no había visto a nadie narrar uno de ellos (sin contar los de clase por parte de la profesora) y no sabía realmente cómo se tenía que hacer. La narración con libro no me disgustaba puesto que con el apoyo del libro sabía que iba a ser llevadero ya que si me trababa me podía apoyar en él. Ya había tenido contacto con esta estrategia por lo que no me hubiera desagradado realizarla. En cuanto a la lectura, es la más sencilla de las tres, desde mi punto de vista. Esto no quiere decir que me resulte fácil porque aparentemente parezca que sea sólo leer. Me di cuenta gracias a la práctica que no sólo es tener que leer el libro y ya está; es saber defenderte de él, disfrutar con él, hacer disfrutar a los demás y, sobre todo vivirlo.

Haciendo referencia al ensayo, he de decir que no me lo preparé lo suficiente, y se notó, o por lo menos, yo lo noté. Sólo lo ensayé una vez ante el espejo, y no fue suficiente. Creo que debería haberlo ensayado ante personas (por ejemplo algún familiar) puesto que de esa forma es más real y podría situarme mejor ante la realidad. No le dediqué todo el tiempo suficiente, y de esto pude darme cuenta a la hora de desarrollar la activad.

Cierto es que el libro ya lo conocía; me encanta. Pero no tuve que haberme fiado de ello pues los nervios las primeras veces me pudieron.

Basándome en el desarrollo de la actividad en clase, tengo que decir que estoy completamente de acuerdo con las cosas a mejorar que me han indicado mis compañeras.

La primera vez que leí mi libro fue un poco para olvidar. Estaba súper nerviosa, fui bastante rápido, tuve la sensación de que todo lo leía muy monótonamente y sin gesticular en ningún momento. Se notaba que no lo estaba pasando bien; daba la sensación de que quería que eso acabara cuanto antes. Esta primera lectura me ha servido para darme cuenta que las cosas hay que dedicarlas un tiempo y prepararlas, aunque sea sencillo, muchas veces las apariencias engañan.

La segunda vez que lo leí fue un poco mejor que la primera. Personalmente me notaba más segura, y se notó. Estoy completamente convencida de que el público hizo mucho, pues no eran compañeras con las que me relacionara todos los días, ni con las que les contara aspectos de mi vida, como sí fue con las de mi primer grupo. Pienso que me afectó positivamente el que mi público fuera un poco “desconocido” para mí, pues así puse mi nivel más alto en comparación con la primera vez, posiblemente para quedar mejor y que se llevaran buena sensación de mi. Aún así me sentí cómoda, vi una gran diferencia entre la primera vez y esa, supe darle más entonación, introducir al público en el cuento y se reflejó que ya había tenido contacto con el libro anteriormente.

La última vez fue genial. Disfruté de verdad, leyendo el libro. Supe mantener la mirada con los oyentes a la vez que lo leía, aspecto que me parece fundamental tenerlo presente y llevarlo a la práctica para mantener la atención del público. La entonación fue destacada (sin llegar a ser exagerada). Los nervios los dejé todos en los dos grupos anteriores. Con este grupo fue con el único que me divertí completamente y eso pude observarlo ante mis oyentes, puesto que me dio la sensación que a ellas también las hice divertirse y disfrutar del magnífico relato.

Una vez que realicé mis lecturas ante los tres grupos diferentes, me planteé si la elección de leer ese libro fue buena. Llegué a la conclusión de que, en mi opinión, este libro es más bien para ser narrado. En primer lugar porque es un relato en el que las ilustraciones son muy importantes tenerlas en cuenta ya que te dan una gran parte de información y no hay nada escrito para que pueda ser leído. Es un libro en el que el narrador tiene que ir contando la historia a través de las ilustraciones. Si fuera para leer, esas ilustraciones se podrían enseñar; lo que pasa es que casi la mitad del libro está formado por imágenes por lo que pienso que es mejor que sea narrado.

Por último, en cuanto a la valoración en general de toda la actividad, pienso que ha sido una gran idea realizarlo de esta forma; en primer lugar porque aprendes tanto de los demás como de ti mismo; en segundo lugar, porque tú mismo te das cuentas de los fallos que has tenido a la hora de narrar la estrategia que has realizado; y en tercer lugar, porque pienso que como mejor se aprende de algo es poniéndolo en práctica o afrontándote ante ello y esto ha sido lo que hemos hecho.

Es un método que me ha hecho perder el miedo a la hora de desarrollar la actividad. He recibido críticas constructivas por parte de mis compañeras y puedo asegurar que he aprendido mucho de ellas.

En definitiva ha sido un taller cooperativo que yo seguiría utilizando a lo largo del curso en diferentes sesiones para ponerlo más en práctica y familiarizarse con las tres estrategias diferentes. Me ha ayudado mucho esta actividad para aprender de mis errores y así poder corregirlos ante mi futuro profesional.

REFERENCIAS
María Trinidad Labajo. (2010). Análisis de textos de autor. Literatura Infantil (78), 16-22. Universidad La Salle.

Niños y niñas de 4 años. Cómo son. Características evolutivas., de Mamá psicóloga infantil. Sitio web: http://www.mamapsicologainfantil.com/ninos-y-ninas-de-4-5-anos-como-son

lunes, 2 de mayo de 2016

Volver a leer

Reconozco que soy una de aquellas personas cuya pasión por la lectura se ha ido desvaneciendo hasta, en algunas ocasiones, llegar a desaparecer de mi vida. 

Desgraciadamente, puedo decir que esto me sucede por aquella obligación que nos otorgaban los profesores de leer libros completamente infumables, aburridos…

¿Por qué me dispongo a hacer esta declaración?

Bien, recientemente he tenido la suerte de leer un libro que refleja y trata exactamente este tema.

Se trata de un breve ensayo, que plasma ideas más allá y de fácil lectura. Para su mejor entendimiento, es necesario abrir la mente y dejar que la lectura te lleve.

Ficha técnica:
Portada
- Autor: Daniel Pennac
- Título: Como una novela
- Editorial: Anagrama

El autor, desde el primer momento, comparte que la lectura posee un gran número de enemigo; personas que la odian y la rechazan. Esto se debe a que, con el desarrollo del tiempo y la evolución de las tecnologías, la televisión, el ordenador, los teléfonos móviles y demás cachivaches, son la nueva competencia contra un libro. Se está perdiendo eso de, en los tiempos libres, coger un libro, desconectar de la realidad, ver más allá y dejarse llevar durante horas entre las letras. Horas que parecen minutos. Ya nada es igual. Nada es como antes. La gente ya no está dispuesta a liberar su mente.

Se había convertido en su ángel recíproco: un lector. Sin él, su mundo no existía. Sin ellos, él permanecía atrapado en el espesor del propio. Así descubrió la paradójica virtud de la lectura que consiste en abstraernos del mundo para encontrarle un sentido. De esos viajes, volvía mudo. Era la mañana y había otras cosas que hacer. A decir verdad, no intentábamos saber lo que había obtenido allí. Él, inocentemente, cultivaba este misterio. Era, como se dice, su universo. Sus relaciones privadas con Blancanieves o con cualquiera de los siete enanitos pertenecían al orden de la intimidad, que obliga al secreto. ¡Gran placer del lector, este silencio de después de la lectura! Sí, le enseñamos todo acerca del libro. Abrimos formidablemente su apetito de lector. ¡Hasta el punto, acordaos, hasta el punto de que tenía prisa por aprender a leer!”.

A medida que va pasando el libro, el autor desvela ciertas claves para reiniciar con la lectura. Volver a tener contactos con los libros. Con esa realidad paralela a la nuestra que muchos, hemos dejado de un lado por un motivo u otro.

Sin enrollarme más, os diré que la primera clave y más importante que menciona el autor es el amor por la lectura. Para llegar a ese amor, hay que buscar el placer. Placer de leer. Placer de disfrutar. Placer de desaparecer y encontrarte en ti mismo.

Seamos justos: no se nos ocurrió inmediatamente imponerle la lectura como deber. En un primer momento sólo pensamos en su placer. Sus primeros años nos llevaron al estado de gracia. El arrobamiento absoluto delante de aquella vida nueva nos otorgó una suerte de talento. Por él, nos convertimos en narradores. Desde su iniciación en el lenguaje, le contamos historias. Era una cualidad que no conocíamos en nosotros. Su placer nos inspiraba. Su dicha nos daba aliento. Por él, multiplicamos los personajes, encadenamos los episodios, ingeniamos nuevas trampas... Igual que el viejo Tolkien a sus nietos, le inventamos un mundo. En la frontera del día y de la noche, nos convertimos en su novelista. Si no tuvimos ese talento, si le contamos las historias de los demás, e incluso bastante mal, buscando nuestras palabras, deformando los nombres propios, confundiendo los episodios, juntando el comienzo de un cuento con el final de otro, no tiene importancia... E incluso si no contamos nada en absoluto, incluso si nos limitamos a leer en voz alta, éramos su novelista, el narrador único, por quien, todas las noches, se metía en los pijamas del sueño antes de fundirse debajo de las sábanas de la noche. Más aún, éramos el Libro. Acordaos de aquella intimidad, tan poco comparable. ¡Cómo nos gustaba asustarle por el puro placer de consolarle! ¡Y cómo nos reclamaba ese susto! Tan poco ingenuo, ya, y sin embargo temblando de pies a cabeza. Un auténtico lector, en suma. Ésa era la pareja que formábamos entonces, él el lector, ¡oh, qué pillo!, y nosotros el libro, ¡oh, qué cómplice!”.

Así pues, este profesor pedagogo y autor, Daniel Pennac, se compromete a devolvernos ese placer que sentíamos cuando nos leían esos cuentos que nos contaban en la cama o cuando nuestro maestro, en la hora del cuento, nos leía los diferentes relatos. Aquellos momentos en los que nuestra mayor reacción era quedarnos boquiabiertos, sin parpadear y con ganas de saber el final cuanto antes y  esas ganas de que nos volvieran a contar el mismo cuento una y otra vez.

Nadie se cura de esta metamorfosis. Nadie sale indemne de semejante viaje. Por inhibida que sea, cualquier lectura está presidida por el placer de leer; y, por su misma naturaleza -este goce de alquimista-, el placer de leer no teme a la imagen, ni siquiera a la televisiva, aun cuando se presente bajo forma de avalancha diaria. Pero si el placer de leer se ha perdido (si, como se dice, a mi hijo, a mi hija, a la juventud, no les gusta leer), no está muy lejos. Sólo se ha extraviado. Es fácil de recuperar. Claro que hay que saber por qué caminos buscado, y, para ello, enumerar unas cuantas verdades que no guardan ninguna relación con los efectos de la modernidad sobre la juventud. Unas cuantas verdades que sólo se refieren a nosotros... A nosotros, que afirmamos que «amamos la lectura», y que pretendemos hacer compartir este amor”.

Para finalizar gran obra de arte, el autor, sin duda alguna y seguro de sí mismo, expone que es muy complicado inculcar el placer y el amor por la lectura en la escuela tal y como está actualmente organizada.

Los libros no han sido escritos para que mi hijo, mi hija, la juventud, los comente, sino para que, si el corazón se lo dice, los lean. Nuestro saber, nuestra escolaridad, nuestra carrera, nuestra vida social son una cosa. Nuestra intimidad de lector y nuestra cultura otra. Hay que fabricar bachilleres, licenciados, catedráticos, la sociedad lo pide, y es algo que no se discute…, pero es mucho más esencial abrir todas las páginas de todos los libros”.

Como conclusión, en primer lugar tengo que decir que este libro me ha encantado. Me ha hecho introducirme en aquel mundo paralelo que hace unos años dejé abandonado. Me ha motivado a volver allí, encontrarme con sensaciones pasadas y revivir recuerdos que en su momento me marcaron.

Es un ensayo con el que me he sentido identificada en todo momento. Desde que menciona que ya no se lee porque estamos ocupados perdiendo el tiempo con cosas “insignificantes”, hasta que la escuela no está bien organizada de tal manera que se pueda inculcar a los alumnos de una forma adecuada el amor por la lectura; pasando por buscar y encontrarte con el placer que te provoca el hallar un libro con el que poder disfrutar.

Recomiendo este libro principalmente a aquellas personas que están o han pasado por la misma situación que yo. Ha sido un libro que me ha devuelto las ganas de volver a leer. La intención del autor se ha visto totalmente reflejada en mí y ha hecho su función. Yo pretendo que volváis a sentir lo mismo que sentíais en aquellos momentos cuando la lectura se volvía en desconexión de la realidad y entrada en el mundo de la imaginación.


Sin duda alguna, me quedo con la frase: “¡Qué pedagogos éramos cuando no estábamos preocupados por la pedagogía!”

lunes, 25 de abril de 2016

La hora del cuento

Cuando los niños aún no saben leer o simplemente son capaces de descodificar, los adultos nos convertimos en sus trovadores. Nosotros somos los responsables de transmitirles no sólo lo que dicen los libros y los textos, sino también de hacerlos disfrutar con la literatura y de conseguir que deseen aprender a leer; para ello ha de partirse de la premisa de no convertir este momento íntimo en una ocasión más para “enseñar”. (Labajo, 2010)

Elección de la estrategia a llevar a cabo: cuentacuentos, narración con libro y lectura.

Este taller cooperativo de comunicación literaria fue programado para realizarlo en clase por grupos de 3 personas, ya que son 3 las estrategias a elegir. Como ninguna de mi grupo queríamos que nos tocara el cuentacuentos, decidimos hacerlo a sorteo para que fuera justo.

Hicimos tres papelitos que, cada uno de ellos, representaba una estrategia. Posteriormente llegó la hora de meter la mano en el bolsillo y sacar el papelito. Yo, segunda en introducir la mano, tuve la suerte de coger el papelito de…LECTURA.

No quería que me tocara cuentacuentos porque nunca antes había tenido contacto con este tipo de estrategia, no sabía cómo se narraba y era muy desconocido para mí. No lo elegí por miedo a lo desconocido, a decir verdad; aunque puedo asegurar que muchas veces lo desconocido puede llegar a encantar. Y esto es lo que me han hecho sentir mis compañeras con sus narraciones.

Una vez que ya sabíamos qué estrategia teníamos que narrar, llegó el momento de elegir relato. Sin pensármelo mucho, elegí el libro: “Un regalo diferente”. Este libro ya lo conocía, ya tuve la suerte de familiarizarme con él en la primera actividad. Tanto me gustó que decidí contarlo en esta actividad, puesto que quería que mis lectores sintieran –o por lo menos se aproximaran a ello- lo mismo que sentí yo cuando lo leí y lo trabajé. 

Portada del libro



Ficha técnica:
· Título: “Un regalo diferente”
· Autora: Marta Azcona
· Ilustradora: Rosa Osuna
· Editorial: Kalandraka
· Fecha 1º edición: octubre 2014
· Hipótesis de edad recomendada: 4-5 años   

  
Ensayo de la actividad
Sinceramente no me lo preparé mucho puesto que pensaba que como ya sabía de qué iba, el diálogo lo conocía y la evolución de la historia también, pensé que con ensayarlo una vez ante el espejo iba a ser suficiente.

No tenía el libro físicamente puesto que después de realizar la actividad número uno de esta asignatura, se lo devolví a su dueña; pero eso no fue un problema para mí. Me metí en Internet ya que hay vídeos colgados de personas contando este mismo libro, por lo que pude anotar cómo lo hacían ellas para tenerlo como base y recordar la historia en su totalidad.

Durante el ensayo había pensado hacer preguntas breves a los oyentes como por ejemplo: “¿Dé qué creéis que va el libro que os voy a contar?", "¿cómo pensáis que es el protagonista?" o "¿cómo creéis que es la relación entre los dos amigos?”.

Desarrollo de la actividad
Esta actividad la realicé en tres grupos diferentes:

-          En el primer grupo obtuve las siguientes recomendaciones:
- A la hora de la lectura, debería hacerlo más despacio, pues iba muy rápido y daba la sensación de que quería acabarlo cuanto antes.

- En cuanto a la entonación con respecto a algunos elementos lingüístico, debería acentuar más puesto que casi no se diferenciaba con el resto del texto.

- Por último, basándome en el lenguaje no verbal, fue nulo; por lo que me recomendaron gesticular más para hacer un mayor llamamiento del relato y, así, los oyentes estar más enganchados.

Personalmente, me sentí muy nerviosa esta primera vez. Todas las cosas a mejorar que me han proporcionado han sido ciertas, estoy de acuerdo con ellas. Era mi primer público y la verdad que lo noté y se notó.

-          En el segundo grupo:
- En cuanto a la lectura, me dijeron que al principio la velocidad era buena, despacito, clara y concisa; pero a la mitad del cuento empecé a coger velocidad y acabé contándolo muy rápido.

- Por otro lado, me aconsejaron que podría haberles hecho alguna pregunta acerca del relato, sobre todo en la introducción para que se hicieran una idea acerca del contenido del libro.

-          En el tercer grupo:
- En este grupo no me dijeron nada que pudiera mejorar. Les pareció que lo había hecho muy bien y me comentaron que se notaba que disfrutaba con ese libro. Supe defenderme a la vez que disfrutaba de él.

• ¿Cómo lo haría delante de los niños?
En primer lugar les leería el título del libro y les enseñaría la portada. Posteriormente les preguntaría que sobre qué creen que puede ir el relato, qué se imaginan que puede suceder.

Después de introducirles un poco el libro y dejarles con la intriga, me pondría a narrarlo teniendo en cuenta las recomendaciones que me han hecho mis compañeras, es decir, despacito, entonando más cuando el texto lo requiera y lo vea oportuno, haciendo más hincapié en algunas palabras, y, sobre todo disfrutando; pues pienso que si el narrador disfruta de la historia y transmite esa sensación, lo sabrá transmitir a los oyentes y les adentrará en el cuento.

Este libro he pensado que está destinado para un público de 4-5 años debido al formato, el lenguaje que usa y las ilustraciones, por una parte. Por otra parte, debido a la etapa del desarrollo evolutivo de los niños, puesto que se van a poder identificar perfectamente con el tema principal -la imaginación-, y con algunos secundarios, como la amistad y las relaciones entre iguales. Son temas que a esas edades están a flor de piel, por lo que lo entenderían y disfrutarían con él.

Autoevaluación
Para realizar este apartado de una forma más ordenada, haré mi opinión y autocrítica por el orden de apartados establecidos a lo largo de todo el análisis.

En cuanto a la elección de la estrategia llevada a cabo, tuve suerte de que me tocará la lectura. Sinceramente la quería porque el cuentacuentos nunca antes lo había tocado, no había visto a nadie narrar uno de ellos (sin contar los de clase por parte de la profesora) y no sabía realmente cómo se tenía que hacer. La narración con libros no me disgustaba puesto que con el apoyo del libro sabía que iba a ser llevadero ya que si me trababa me podía apoyar en él. Ya había tenido contacto con esta estrategia por lo que no me hubiera desagradado realizarla. En cuanto a la lectura, es la más sencilla de las tres, desde mi punto de vista. Esto no quiere decir que me resulte fácil porque aparentemente parezca que sea sólo leer. Me di cuenta gracias a la práctica que no sólo es tener que leer el libro y ya está; es saber defenderte de él, disfrutar con él, hacer disfrutar a los demás y, sobre todo vivirlo.

Haciendo referencia al ensayo, he de decir que no me lo preparé lo suficiente, y se notó, o por lo menos, yo lo noté. Sólo lo ensayé una vez ante el espejo, y no fue suficiente. Creo que debería haberlo ensayado ante personas (por ejemplo algún familiar) puesto que de esa forma es más real y podría situarme mejor ante la realidad. No le dediqué todo el tiempo suficiente, y de esto pude darme cuenta a la hora de desarrollar la activad.

Cierto es que el libro ya lo conocía; me encanta. Pero no tuve que haberme fiado de ello pues los nervios las primeras veces me pudieron.

Basándome en el desarrollo de la actividad en clase, tengo que decir que estoy completamente de acuerdo con las cosas a mejorar que me han indicado mis compañeras.

La primera vez que leí mi libro fue un poco para olvidar. Estaba súper nerviosa, fui bastante rápido, tuve la sensación de que todo lo leía muy monótonamente y sin gesticular en ningún momento. Se notaba que no lo estaba pasando bien; daba la sensación de que quería que eso acabara cuanto antes. Esta primera lectura me ha servido para darme cuenta que las cosas hay que dedicarlas un tiempo y prepararlas, aunque sea sencillo, muchas veces las apariencias engañan.

La segunda vez que lo leí fue un poco mejor que la primera. Personalmente me notaba más segura, y se notó. Estoy completamente convencida de que el público hizo mucho, pues no eran compañeras con las que me relacionara todos los días, ni con las que les contara aspectos de mi vida, como sí fue con las de mi primer grupo. Pienso que me afectó positivamente el que mi público fuera un poco “desconocido” para mí, pues así puse mi nivel más alto en comparación con la primera vez, posiblemente para quedar mejor y que se llevaran buena sensación de mi. Aún así me sentí cómoda, vi una gran diferencia entre la primera vez y esa, supe darle más entonación, introducir al público en el cuento y se reflejó que ya había tenido contacto con el libro anteriormente.

La última vez fue genial. Disfruté, de verdad, leyendo el libro. Supe mantener la mirada con los oyentes a la vez que lo leía, aspecto que me parece fundamental tenerlo presente y llevarlo a la práctica para mantener la atención del público. La entonación fue destacada (sin llegar a ser exagerada). Los nervios los dejé todos en los dos grupos anteriores. Con este grupo fue con el único que me divertí completamente y eso pude observarlo ante mis oyentes, puesto que me dio la sensación que a ellas también las hice divertirse y disfrutar del magnífico relato.

Una vez que realicé mis narraciones ante los tres grupos diferentes, me planteé si la elección de leer ese libro fue buena. Llegué a la conclusión de que, en mi opinión, este libro es más bien para ser narrado. En primer lugar porque es un relato en el que las ilustraciones son muy importantes tenerlas en cuenta ya que te dan una gran parte de información y no hay nada escrito para que pueda ser leído. Es un libro en el que el narrador tiene que ir contando la historia a través de las ilustraciones. Si fuera para leer, esas ilustraciones se podrían enseñar; lo que pasa es que casi la mitad del libro está formado por imágenes por lo que pienso que es mejor que sea narrado.

Por último, en cuanto a la valoración en general de toda la actividad, pienso que ha sido una gran idea realizarlo de esta forma; en primer lugar porque aprendes tanto de los demás como de ti mismo; en segundo lugar, porque tú mismo te das cuentas de los fallos que has tenido a la hora de narrar o contar la estrategia que has realizado; y en tercer lugar, porque pienso que como mejor se aprende de algo es poniéndolo en práctica o afrontándote ante ello y esto ha sido lo que hemos hecho.

Es un método que me ha hecho perder el miedo a la hora de desarrollar la actividad. He recibido críticas constructivas por parte de mis compañeras y puedo asegurar que he aprendido mucho de ellas.

En definitiva ha sido un taller cooperativo que yo seguiría utilizando a lo largo del curso en diferentes sesiones para ponerlo más en práctica y familiarizarse con las tres estrategias diferentes. Me ha ayudado mucho esta actividad para aprender de mis errores y así poder corregirlos ante mi futuro profesional.

REFERENCIAS
María Trinidad Labajo. (2010). Análisis de textos de autor. Literatura Infantil (78), 16-22. Universidad La Salle.


Niños y niñas de 4 años. Cómo son. Características evolutivas., de Mamá psicóloga infantil. Sitio web: http://www.mamapsicologainfantil.com/ninos-y-ninas-de-4-5-anos-como-son